domingo, 8 de junio de 2014

Serie "Has notado...?" Capítulo III. MAYORES DE EDAD 2° parte


MAYORES DE EDAD 2° parte



Conversemos de los que te donan un espermatozoide. Existen varias posturas para llegar a ello tal como tratar de olvidar algún amor, te sientes tan fea que ni el cuco te asusta, quieres por una vez lucir algo grande y bonito en tu brazo o te crees redentora del mundo y estás dispuesta a salvar su alma. Y es un fortachón de seguro. Espera a verlo gordo…

Flirtea con toda promesa de ingreso fácil pero se fija en ti y ¡guau!, no dudas en aceptarlo como "novio" aunque te prohíbe salir de casa sin que te autorice ya que, no puedes coincidir con sus amantes proletarias. Si te besa cerca del sitio que frecuentan, jamás cierra sus ojos ya que está pendiente de que no los vean. No te propone sexo y te sientes respetada.

Pero no es así. Tú tienes que llevarlo al hotel y pagar. Si cometes el error de hacerle un obsequio que, sabrá Dios cuánto te costó conseguir, él se lo muestra a todos sus amigos. No te imaginas lo que comentan de ti.

Tu mejor amiga se siente identificada con él. Hasta se sienta en sus piernas para conversar a vista y paciencia de tus colegas o compañeros. Se da el lujo de hacerte pasar bochornos; abusa propinándote algún tipo de maltrato físico, siempre frente a otros.

Por fin tienen sexo, sea porque lo llevaste tú o tuvieron oportunidad de aparearse a lo primitivo y a él se le acaba el encanto. Te quería probar y eres caramelo de paso. Sin embargo, no perderá la oportunidad de sacar provecho y tú, caes. Te pide prestado dinero que jamás te pagará y hasta te endeudas para dárselo.

El confidente de la amante de turno de tu Adonis te cuenta en secreto todo lo que sabe de él. Descubres que golpea a las mujeres que tiene y a las que pasaron también. Tú te sientes gigante porque nunca te golpeó, no recuerdas los golpecitos cariñosos que te dio frente a tus colegas.

Te enteras que no tiene el grado de educación que te dijo y te da ternura, su amigo de farras te dice que le gustaría tenerte de novia porque haces buenos regalos. En realidad eres idiota.

No sucede todo en todos los casos, cada uno aporta su detalle y reemplaza o supera otros. Puede pasar que te deje un regalito que en nueve meses, más o menos, podrás ver en vivo y directo. Claro, podría no ser así, pero podría ser y casi siempre es. Ni sueñes con que te ayudará. No reconoce al bebé ni te deja ser feliz. Se encarga de difamarte y decir que no está seguro de ser el padre del bebé. Cuando nace el retoño, va por curiosidad pero jamás reconocerá que es suyo ante la ley.

Después, si te dejas, te poseerá otra vez. Si sabe de una nueva relación en tu vida, ten por seguro que hostigará hasta dañarla. Trata de hacerte sentir mal y pregunta si ya se divirtió contigo y te botó el galán que probablemente se alejó gracias a las habladurías que él inició.

No aparecerá en mucho tiempo, pero cuando lo haga, no será para darte alegrías. Y tú, antes estabas dispuesta a humillarte con él para no perderlo. De susto, ¿verdad?

Imagina esto: cinco o más años después, cuando ya no pueda seguir viviendo a costillas de su alcahuete madre y haya cometido mil delitos menores, tendrá algunas libras de más, abdomen inflado, cachetes soplados, petulancia intacta y desempleado. Y tú, ¿llorabas por eso?