AMA A TU GATO. COMO A TÍ MISMA.... VALE POR MIL HOMBRES, JAJAJA!
No existe el cuento de hadas. Cuando estamos de enamorados, hasta nos bañamos. Hay cosas peores que las famosas tarjetas de compra. Bienvenida a la dimensión conocida.
Vamos a hacer una serie de relatillos de la cotidiana vida de una mujer en varias esferas.... te invito a leerlas....
1. INOCENCIA
Esto le pasó a muchas mujeres. No sabían lo que era sexo ni
menstruación, no lograban definir qué pasó cuando se quedaron a dormir en casa de
una tía o pariente cercano y calladitas, soportaron lo
que pasó con dolor, espanto y morbo. Aunque dentro de ellas, les gustó aunque no lo admitirán jamás.
¡Qué idiotez! En esos casos, como en los modernos, que no pueden alegar fácilmente el "desconocimiento" de causa, el resultado es igual: Te inauguran
como mujer y tú, ¡naranjas! Si te casas, no sabes ni cocinar. Si tu maridito no
aporta en el gasto, ni sueñes con que tu suegra te dará de comer, a pesar de tu
colaboración. Sufres palizas mundialistas. Huyes y tu madre te da la espalda.
Con suerte, te apoya uno de tus padres. Si eres abusada sexualmente –por algún
pariente- tu vida es peor.
Conoces a otro prototipo:
guapérrimo, joven, audaz. A pesar de las advertencias, te entregas a la
perdición. Él usa tu cuerpo, bebe licor e ingiere fármacos que ayudan a
mantener una erección insoportable.
Su mayor excitación la logra
cuando ha terminado de ponerte color camote y tal vez te ha hecho uno que otro
corte en el cuerpo. Como recompensa, te dará su exclusiva sesión sexual. El día
que te encuentra fuera del muladar donde viven, hace de cavernícola y te
arrastra luego de propinarte patadas sin fin. Te apuñala o llena de plomo como
pago a tu negativa de trabajar como prostituta para mantenerlo. Vuelves a huir,
el error no está en la huída sino, en la compañía.
Te aferras a un sujeto que
sabe de quién huyes y la vida que has llevado. Jura que te ama y hasta concibes
un hijo de él. Te crees completa. El muy ilustre te lleva a casa de su familia
como esclava. Eres vejada y vituperada. El marido de tu cuñada, tu suegro u
otro, llega a abusar sexualmente de ti bajo la cruel amenaza de calumniarte de
ofrecida. Por los complejos de tu niñez, cedes.
Tu maridito te lleva el
domingo a algún hotelito cercano. Tiempo después alquila un departamento tipo
hueco, no tienen ni cama decente pero están juntos aunque, sigues sirviendo a
uno de sus padres o ambos. Te deja dinero para comida y no alcanza para otra
cosa. Llega un segundo hijo a tu vientre y te lleva donde un matasanos que te
practica un aborto.
Viene otro hijo y él lo
acepta. Espera el hijo varón que no tiene: ahora dice que el primero no es su
hijo. Si no acepta al bebé, te pone inyecciones para provocar un aborto y hasta
te ayuda a la criolla: Patea tu vientre y nalgas a diario. Ese bebé sufrirá las
consecuencias de los fármacos y tortura que soportaste.
De pronto, aparece con una
amiguita embarazada. Crees haber encontrado a una amiga y no sabes el por qué
tu amado te golpea más seguido y te pone de espalda un colchón. Escuchas a tus
vecinos decir a tu marido apodos que tienen que ver con tu hermana ya que
presentaste como tal a la señorita en cuestión. Esa mujercita no es amiguita de
tu marido sino de su miembro viril y su embarazo le pertenece a él.
La verdad se descubre antes o
después y en un acto malabarista, estás fuera de la casa que te costó
sacrificios y golpizas; ni tu ropa te devuelven y hasta te quitan a tus hijos.
Como no tienes cultura ni apoyo de tu familia, hasta la ley se pone en tu
contra. Te refugias en los brazos equivocados otra vez.
Si no lo haces, te felicito.
No vivirás a alguno de los citados más adelante. Serás feliz. Lucha por tus
hijos preparándote para el futuro y no pierdas el tiempo llorando.
Recuerda que Dios tiene un propósito para tu vida.... pero, seguiremos hablando de otras esferas... las mujeres y nuestros complejos, somos tema de largas conversaciones.
Bienvenidas.

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