MAYORES DE EDAD 1° parte
Hablemos ahora del tiempo en que ya casadera, el cuento viene con mayores desgracias. Te encuentras con un tipo de bello físico, con o
sin melena, que te habla por casualidad. Es un poco tímido, te saca de apuros o
se presenta en el momento indicado. Mágico, ¿verdad?
Lo vez cuando menos lo esperas
y ¡zás! que te besa, luego pregunta ¿cómo te llamas? A veces, el beso viene después de la pregunta estúpida pero, es fantástico imaginar que te bese y después pregunte tu nombre. ¡Qué idiota!
De ahí en adelante la mugre es
él, aunque no lleva mugre en el cuerpo sino en el alma. Limpia bien su cuerpo,
cepilla sus dientes, amígdalas, faringe, y por poco el estómago. Nada en él
apesta, fuma y te cautiva su olor cuando
toma licor. En él, se percibe de película.
Más, existen detalles que no
notas como el que no llegas ni a cien metros del lugar donde vive, no te da ni
un chicle pero paga todo gasto que generen sus salidas, no exige sexo pero ya
te habrá manoseado.
Es sencillo, no tiene clase y le
enseñas. Lo interesas en estudiar; lo presentas a tus amigos y no sientes celos; te protege mucho y acolita la farra. Peleas con tus padres por libertad para
no poner reparos ante cada salida y te metes hasta los tobillos, llegando a
experimentar una vida sexual que te lleva a las nubes aunque no has tenido
experiencia sexual o hayas sido promiscua desde tu pubertad. Sin embargo, ni lo
uno ni lo otro te aseguran ser dueña del orgasmo perfecto.
De pronto, te pones gordita o
te quedas sin trabajo y empieza algo que presientes pero aceptas. Él empieza a
alejarse. Lo arrastras a decir qué sucede y grita que ya no te quiere, que le
pusiste todo muy fácil, que se aburrió de ti.
¡Naranjas! No se aburrió, ¡se
elevó! Convertiste al patito feo en cisne y resultó Calandria. Tiene buen
tiempo frecuentando a una niña acomodada que ni bola le da. Y para completar la
novela, les cuenta a todos que te botó.
Un tiempo después será pasado o...serás tan estúpida de interesarte en saber quesigue vivo. Hasta te enteras que le contaba a su madre lo rara que eres. Le mostraba tus obsequios que no
conservó ni valoró y aclaraba que tú eras la ofrecida. Pero cuando intentaste
terminar al principio de la relación, se puso de rodillas y te dijo que no
podía estar sin ti, se acostaba pensando en ti y se levantaba por ti. Y dizque
respiraba por ti.
Es el típico sujeto que llega
a recogerte disfrazado de no sabes qué tipo de batracio. ¡Y la tierra que no te
tragaba! Tal vez, años después o antes, vuelves a encontrar esa piedra en tu
camino y con todo el gusto del mundo, te tropiezas de nuevo. Pero eso no vale.
No te da un sitio en su vida.
Te pone un colchón en la espalda, justificando ante su familia el no formalizar
contigo ya que eres promiscua o en el lapso que no estabas con él, tuviste
algún noviecito que frecuenta los mismos lugares que tú.
Y si ya eres madre sin su
ayuda, siempre saldrás tiznada. No creas que adora a tu hijo. Lo más seguro es
que proponga aceptarlo legalmente. Después descubrirás que su papi le daba una
mesada -que nunca viste- para que te la entregue a nombre propio.
Cuando sus padres lo presionan
para que no descuide al hijo, se ofende y te delata de la forma más vil, les
dice a sus padres que lo engañaste al decirle que era hijo de él y ni tú sabes
quién es el progenitor.
Hasta les pide dinero para
practicar un examen de ADN -que nunca realizará- y comprobar si en realidad es
su hijo aunque fue él quien propuso darle su apellido para protegerlo del padre
biológico.
Reciclar hombres no es bueno
ni rentable. Cuando una promesa se rompe sin remedio, debes ser ecuánime y
armarte de valor, fortalecerte, convertirte en mujer de pacto, fiel cumplidora
del mismo y superar tus expectativas para comprometerte.
Debes seguir leyendo si es que
tu caso es aún más grave. Si antes de la primera separación, tú tienes un hijo
con este patito, se casa contigo y te arroja al abismo de vivir ganando el pan
diario en casa de sus papis. Está acostumbrado a que le den el gusanito en el
piquito.
Y sis sus parientes te faltan al respeto, ten por seguro que el patito le ha contado cositas que debieron quedar entre ustedes dos.
Debes agradecer si no agarraste ese karma. Aunque lo más seguro es que te
tropieces con eso otra vez.
De corazón, espero y aspiro que no.
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