EL AMOR DE COLEGIO 2° parte
Demos un giro más que esperado a la historia anterior. Hablemos de Él, el Adonis por el que todas las del barrio suspiran....Él, es un niño lindo, usa las
mejores prendas y es guapo. Vive en zona residencial y uno de sus padres tiene
casa en las cercanías de la de tus padres. Esto es variable, pero estás feliz a
más no poder y lo dejas chequear tu
ropita interior en los predios del colegio. De pronto, llega la ausencia de tu
visita mensual y casualmente, ya no te ves con él. Te armas de valor o de poca
sangre en la cara y visitas a sus padres.
Confiesas a puerta cerrada que
estás esperando un hijo pero tu concupiscencia y promiscuidad te delatan;
aparecen quienes preguntan por tu amado, interesados en saber la verdad, ya que
se enteraron que estabas con premio y necesitaban saber si era del guapo o de
uno de ellos.
Así, bajo esos sucios medios,
se enteran que tu bebé se fabricó en los baños o algún rincón del plantel y que
esos boquiflojos petulantes menos importantes que los parásitos, también te pasearon por allí. Si es verdad o
no, jamás se sabría. Y tu vástago viene al mundo.
Atrapas a tu Adonis con excusa
del hijo. Error mucho más grave que tu promiscuidad casi comprobada. Este hombre
jamás te hará respetar, le encanta que te exhibas así de voluptuosa como eres.
Un hombre que ama, jamás te dejaría ser tan "regalada".
Si te amara, no te dejaría
exponer al irrespeto que sufren las mujeres de piel descubierta; a pesar de
que nunca te corrigieron en casa, él se haría cargo de pulirte. Si aún no estás
en esta etapa, detente y agarra pausa;
ubícate y tira a los gallinazos la relación.
Aún no tienes la madurez
necesaria –a pesar de tu edad- para sostener esa unión. Te falta horizonte y
visión. A punta de golpes de puño y dolor, es mucho sacrificio aprender. Esta
relación es un vaivén interminable, pero
no lo abandonas.
Llega el momento en que, luego
de la golpiza del año y con ayuda de los vecinos tan amorosos, regresas a casa
de tus alcahuetes padres y terminas casada con el sujeto ideal para ellos. Tu
Adonis se entera de tu matrimonio y se arma la perinola otra vez.
Le da por visitar al hijo de
ambos y por casualidad bien planificada, se encuentra contigo igual de
ofrecida. Así, tu esposo quiere matar a tu Adonis y tú, en un heroico acto,
huyes con él. Se olvidan hasta de tu hijo. Rehaces tu vida con él, pierdes la
custodia de tu hijo. Sufres y seguirás sufriendo. Él está acostumbrado a que
todo se lo den. Este tipo se parece a muchos aquí mencionados en el detalle de
que mamita les compra todo, hasta los hisopos para sus orejas.
No te sorprendas si en un
desesperado afán por "amor… zar", obtienes un empleo poco decente. El caso se da
porque a ti también te daban todo digerido. Hasta te colabora en el asunto de
que llegues a mala profesión. Más no te obliga, a ti te gusta. Y crees que lo
tienes atado de por vida porque lo que haces por él, no la hará otra mujer.
Después de algún tiempo te
alejas de ese estilo de vida y decides ser buena y honesta. Concibes o no un nuevo
hijo y de se así, él no se dará por enterado de que te llevaron al hospital con tu hijo
casi en las rodillas, a pesar de que cada noche duerme junto a ti.
Después se casa con una niña
bien mientras tú le aguantabas hambre. Ella le da un hijo y la acompaña hasta
en el último pujo del parto. A ti, ni te miró. Decides desaparecer o
desquitarte. Sugerencia: desaparece. Estos golpes te debieron madurar aunque
las cicatrices y el daño estén más que hechos. Sacúdete y toma rumbo, tienes el
potencial y jamás lo notaste.
Los casos aquí descritos, son
tomados de la vida diaria y muchos coinciden o se llegan a armar cual
rompecabezas, tomando una parte insignificante o considerable de cada personaje
que aquí reconoces.
Pero, antes de continuar... qué opinas hasta ahora????
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